29 oct 2007

Gata Negra Gata Blanca

A veces me gusta sentarme en la mañana por encima del desorden en que mantiene mi casa este pibe, y hacer mi recorrido habitual pero con la mirada nada más. También me divierte una posición aerea para ver los rituales mañaneros del susodicho. No es sino hasta que el sale por esa puerta y pasa la llave, que comienza mi verdadero día al mejor estilo Garfierld.

Quería comentarles que he recibido (y contestado) un pedido de una nueva amiga: Amanda... pronto estará aquí con nosotros. También le di el pase a Pochita... las esperamos con los bigotes y las colas en alto chicas!!

Sobre los nombres... después de tantos años ya no les presto atención... apenas reconzco el tono con el que me llaman y por eso se que es conmigo. De cuando en cuando, si embargo, me enojo y luego perdono a mi ñodue. Cuando me deja solita por unos días, si se va a la playa, con un tarro de comida y otro de agua, por más que se que una gata digna debería ser más independiente... la comida es algo que siempre me ha dado él... la base de nuestra relación.... luego de 2 días sola, me empiezo a preocupar y me enojo. Cuando vuelve tengo sentimientos encontrados... primero lo quiero saludar y pasar entre sus piernas, recibir sus cariños... pero a la vez me provoca morderlo y arañarlo, y de hecho lo hago con rabia después de los primeros cariños... y me voy ofendida... pero no termino de alejarme y ya quiero ir a saludarlo una vez mas, y lo perdono. Así son las cosas. Un día encontraré otra fuente de alimento y "hasta la vista, baby"

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1 comentario:

lolo y nico dijo...

Creo que lo que te pasa es el famoso gataflorismo. Aráñale la espalda una vez y verás como tu dueño se rinde y no te abandona más.

Ahora lo pienso, charlando con Lolo antes de subir este comentario, y nosotros somos los dueños de ellos y no lo contrario.

Ronroneos,

Nico